La dieta mediterránea no solo es buena para el corazón, también protege tu sistema digestivo reduciendo la inflamación y promoviendo una microbiota saludable. Este patrón alimentario, rico en aceite de oliva, pescado, frutas y verduras, ha sido estudiado extensamente.
Impacto en la microbiota
Estudios recientes demuestran que la dieta mediterránea aumenta la diversidad bacteriana intestinal y favorece el crecimiento de bacterias productoras de ácidos grasos de cadena corta, que tienen propiedades antiinflamatorias y protegen la barrera intestinal.
Además, este patrón dietético se ha asociado con un menor riesgo de cáncer colorrectal, enfermedad inflamatoria intestinal y esteatosis hepática. Incorporar sus principios a tu alimentación diaria es una inversión en tu salud digestiva a largo plazo.