Los probióticos han ganado enorme popularidad en los últimos años, pero no todos los productos son iguales ni sirven para todas las condiciones. La selección del probiótico correcto depende de la cepa específica y la condición a tratar.
Evidencia científica
Existe evidencia sólida para el uso de probióticos específicos en diarrea asociada a antibióticos y síndrome de intestino irritable. Lactobacillus rhamnosus GG y Saccharomyces boulardii son las cepas con mayor respaldo científico para la prevención de diarrea por antibióticos.
Mitos comunes
Uno de los mitos más extendidos es que todos los yogures son probióticos. En realidad, solo aquellos que contienen cepas vivas en cantidad suficiente y han demostrado beneficios clínicos pueden considerarse probióticos. Además, los probióticos no "colonizan" permanentemente el intestino; su efecto se mantiene mientras se consumen.
Antes de iniciar un probiótico, consulta a tu gastroenterólogo para recibir una recomendación basada en tu condición específica y en la evidencia disponible para esa cepa en particular.