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Prevencion

Tamizaje de cáncer gástrico: Una necesidad en México

¿Por qué la detección temprana es nuestra mejor arma contra uno de los cánceres más letales en nuestro país?

Tamizaje de cáncer gástrico: Una necesidad en México

El cáncer gástrico sigue siendo una de las principales causas de mortalidad por cáncer en México. Lamentablemente, la gran mayoría de los pacientes son diagnosticados en etapas avanzadas, cuando las posibilidades de curación son muy bajas. Implementar estrategias de tamizaje oportuno es urgente.

El principal factor de riesgo en nuestra población es la infección crónica por Helicobacter pylori. Esta bacteria causa una inflamación persistente que puede progresar a través de la "cascada de Correa": de gastritis crónica a atrofia, metaplasia intestinal, displasia y finalmente adenocarcinoma.

La endoscopia digestiva alta de alta definición es la herramienta reina para el tamizaje. En países como Japón, donde el tamizaje es masivo, se logran detectar lesiones milimétricas que pueden ser resecadas por endoscopia sin necesidad de cirugía mayor, con tasas de curación superiores al 90%.

¿Quiénes deben hacerse un tamizaje? Personas mayores de 50 años, aquellas con antecedentes familiares directos de cáncer gástrico, pacientes con diagnóstico previo de gastritis atrófica o metaplasia, y cualquier persona con síntomas persistentes como dolor en la boca del estómago o saciedad temprana.

Además de la endoscopia, existen métodos no invasivos como el panel de pepsinógenos en sangre, que puede ayudar a identificar a personas con atrofia gástrica que requieren una endoscopia urgente. Este enfoque de "tamizaje escalonado" podría optimizar los recursos de salud pública.

La prevención primaria también es vital. Erradicar H. pylori antes de que cause daño irreversible en la mucosa gástrica es una de las medidas más costo-efectivas para reducir la incidencia de este cáncer. Sin embargo, esto requiere un tratamiento antibiótico preciso supervisado por un especialista.

La dieta juega un papel complementario: el alto consumo de sal y alimentos ahumados aumenta el riesgo, mientras que el consumo regular de frutas y verduras frescas aporta antioxidantes protectores. Evitar el tabaco es otra medida fundamental para cualquier estrategia de prevención de cáncer digestivo.

En conclusión, no debemos normalizar la "gastritis". Si tienes síntomas persistentes o factores de riesgo, solicita una evaluación endoscópica. Un estudio de 20 minutos puede ser la diferencia entre un tratamiento curativo sencillo y una enfermedad que ponga en riesgo tu vida.

Dr. Miguel Ángel Cárdenas López

Dr. Miguel Ángel Cárdenas López

Gastroenterologia General

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